
Circulan por el aire varios programas de radio con nombre animal. Esta semana ha nacido
LaLiBéLuLa (lunes a viernes, 15 a 16 h Radio3), que me está amenizando la vuelta a casa desde "la torre que mira". Curiosidades musicales y comentarios (casi siempre) ingeniosos.
Me gusta. Me recuerda un poco a
La Salamandra, ya desaparecida de las ondas; es algo así como cuando te gusta alguien porque te recuerda a tu primer amor.
Carlos Faraco construyó una identidad radiofónica perenne de algún modo en el sustrato de muchas de las emisiones de Radio 3 y de programas varios. Este hombre intentaba, según sus propias palabras, "tundir distintos sentimientos artísticos". Antes de La Salamandra, Faraco (que nunca se presentaba ni decía su nombre en el programa) ya estaba curtido en eso de la invención y las aleaciones musicales y de ficción en la radio: Tris tras tres, Nómadas o Siritinga, son algunas muestras de ello.
Con Faraco prejubilado, las tardes de los domingos perdieron calidad y calidez... pero qué vamos a hacerle, así es la vida. Intentaré encontrar el modo de que podáis escuchar un fragmento de alguna salamandra, en la web de Radio 3 podía descargarse en tiempos, ahora ya no sé.
LaLiBéLuLa parece ponerte banda sonora. Recurre con frecuencia a las canciones versionadas, que a veces tienen muchísimo encanto. Para versiones está también la sección de Dj Sadou (sin olvidar los "grandes éxitos de la canción sanabresa" que a mí personalmente me arrancan siempre una sonrisa) en La Transversal (lunes, 0 a 2 h, Radio 1), otro de estos programas que da gusto escuchar. Es el único sitio donde encontrar a Enrique y Ana junto a Noam Chomsky, con entrevistas supuestamente inocentes a grandes personajes como Massiel o Concha Velasco, todo esto hilado por una voz que se parece a la de Carlos Areces. Una de mis partes favoritas del programa es el cuestionario cinematográfico automatizado, ¿por qué no se me habrá ocurrido a mí?
Otro programita animal es
La hora tortuga (miércoles, 13:30 a 14:30 h, Radiópolis), donde Chungo y Chusta nos hacen oir una afinada selección musical aliñada con su particular visión de las mismas. Buenas elecciones, por lo general.
En fin, amiguitos. No olvidéis escuchar de vez en cuando la radio, que como alguien dijo una vez, da mucha compañía. Casualmente, como los animales.