domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Escuchas pop porque estás triste? (IV)

La próxima entrada no irá por estos derroteros, lo prometo, que tampoco es plan de ser monotemáticos...

Pero, hay una canción que vale para esto y para lo de los domingos, otro tema recurrente en este blog, quizá porque los domingos son un día muy para viajar.

Parece ser que a la mayoría os parece que es más posible estar triste por escuchar pop que al revés (aunque, por cierto, muchos me lo habéis contado, sí, pero ¿para qué están los comentarios del blog? jejeje...).

En fin, procedamos. En esta entrega, Facto Delafé y las Flores Azules: El indio. Conocí esta canción por la sintonía del programa de Julio Ruiz "Disco Grande" (R3, lunes a viernes 22-23h), cuando se emitía a las cinco de la tarde.

Bon appétit!


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domingo, 23 de noviembre de 2008

¿Escuchas pop porque estás triste? (III)

Porque es domingo... Tarik pensó que quizá una canción vale más que mil palabras...

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...y no fue el único.

domingo, 9 de noviembre de 2008

¿Escuchas pop porque estás triste? (II)

Hace poco John Cusack planteó en una entrada una pregunta interesante: "¿Escuchaba música pop porque estaba deprimido? ¿o estaba deprimido porque escuchaba música pop?"

Empecemos con algunos ejemplos. Primera entrega: No tienes que decirme nada, del grupo El columpio asesino.


http://www.goear.com/listen.php?v=f341cde

Escuchad y juzgad vosotros mismos.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Bichos y programas de radio

Circulan por el aire varios programas de radio con nombre animal. Esta semana ha nacido LaLiBéLuLa (lunes a viernes, 15 a 16 h Radio3), que me está amenizando la vuelta a casa desde "la torre que mira". Curiosidades musicales y comentarios (casi siempre) ingeniosos.

Me gusta. Me recuerda un poco a La Salamandra, ya desaparecida de las ondas; es algo así como cuando te gusta alguien porque te recuerda a tu primer amor.

Carlos Faraco construyó una identidad radiofónica perenne de algún modo en el sustrato de muchas de las emisiones de Radio 3 y de programas varios. Este hombre intentaba, según sus propias palabras, "tundir distintos sentimientos artísticos". Antes de La Salamandra, Faraco (que nunca se presentaba ni decía su nombre en el programa) ya estaba curtido en eso de la invención y las aleaciones musicales y de ficción en la radio: Tris tras tres, Nómadas o Siritinga, son algunas muestras de ello.

Con Faraco prejubilado, las tardes de los domingos perdieron calidad y calidez... pero qué vamos a hacerle, así es la vida. Intentaré encontrar el modo de que podáis escuchar un fragmento de alguna salamandra, en la web de Radio 3 podía descargarse en tiempos, ahora ya no sé.

LaLiBéLuLa parece ponerte banda sonora. Recurre con frecuencia a las canciones versionadas, que a veces tienen muchísimo encanto. Para versiones está también la sección de Dj Sadou (sin olvidar los "grandes éxitos de la canción sanabresa" que a mí personalmente me arrancan siempre una sonrisa) en La Transversal (lunes, 0 a 2 h, Radio 1), otro de estos programas que da gusto escuchar. Es el único sitio donde encontrar a Enrique y Ana junto a Noam Chomsky, con entrevistas supuestamente inocentes a grandes personajes como Massiel o Concha Velasco, todo esto hilado por una voz que se parece a la de Carlos Areces. Una de mis partes favoritas del programa es el cuestionario cinematográfico automatizado, ¿por qué no se me habrá ocurrido a mí?

Otro programita animal es La hora tortuga (miércoles, 13:30 a 14:30 h, Radiópolis), donde Chungo y Chusta nos hacen oir una afinada selección musical aliñada con su particular visión de las mismas. Buenas elecciones, por lo general.

En fin, amiguitos. No olvidéis escuchar de vez en cuando la radio, que como alguien dijo una vez, da mucha compañía. Casualmente, como los animales.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Une petite chanson

(foto: Strasbourg)

Les matins bleus

Je pense à toi comme on pense aux soirs éclairés de Nöel.

Et après, quoi? Le jour, sans toi.
Et quoi après? La nuit sans toi.

Je dors toute seule. Tu dors plongé dans ton lit, dans ta grande cité de chansons et d’étoiles.

Tu n’arrives pas à écouter ma berceuse faite de silences et de sourires.
Tu ne sens pas l’odeur des matins pleins de soleil.

Moi, je le sens.
Je le sens sans toi…