miércoles, 9 de diciembre de 2009

El emigrante

- ¿Olvida usted algo?
- ¡Ojalá!


Luis Felipe. G. Lomelí

Mensajes en la pared (segunda entrega)


Parece ser que la calle es una gran biblioteca... Esta mañana encontré mil cositas. Hay distintos géneros en volúmenes esparcidos por toda la ciudad.

Por lo visto incluso hay sagas (véase la primera entrega de "Mensajes en la pared"):



También se pueden encontrar distintas ediciones de una misma obra:



Y claro, los clásicos siempre están ahí:



En fin, hay de todo en las paredes... No dejéis de leerlas.


Bon appétit!

jueves, 19 de noviembre de 2009

lunes, 19 de octubre de 2009

A quién no le ha pasado

A veces pasa. Te encuentras con canciones que te parece que dicen lo que sientes. El caso es que a todos nos ocurre alguna vez que nuestro estado de ánimo focaliza las canciones que escuchamos. También es verdad que buscaremos escuchar un tipo de música u otro según nos sintamos, eso es así.

Todo esto me hace pensar de nuevo en aquello que planteaba John Cusack en Alta Fidelidad, ya sabéis, “¿escuchaba pop porque estaba triste? ¿o estaba triste porque escuchaba música pop?”.

Para muestra un botón (o dos mejor):






Total, que a quién no le ha pasado…

martes, 15 de septiembre de 2009

La fe y las montañas


Al principio la fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía. La buena gente prefirió entonces abandonar la fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.
Augusto Monterroso

jueves, 27 de agosto de 2009

"Cuando un tonto coge una linde..."

Ya se sabe. "Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba y el tonto sigue". Pues eso pasa en este blog, por lo visto...

Así que enlazando con lo de los desayunos, otra canción. No habla de eso exactamente, pero sí lo hace un poco de las mañanas. Se trata de Estoy muy bien, de Extremoduro.



Hacía muuuucho que no escuchaba esta canción, pero se apareció ella solita hace poco en un desayuno precisamente y esta mañana he tenido que acordarme de ella forzosamente, así lo ha querido el reproductor aleatorio de mi cabecita.

Hasta otra linde. ¡Buenos días!

lunes, 17 de agosto de 2009

Más desayunos

Hablando de ello... Otra canción que parece hablar de un bonito desayuno: 1, 2, 3, sol del disco "Vivalaguerra" de Standstill.




Preferiría irme a dormir esta noche pensando que me espera un desayuno rico rico, que acordándome de que es lunes again y hay que madrugar. Pero bueno... todo se andará... jejeje.

Por cierto, ¿cuál es vuestro desayuno favorito?

jueves, 30 de julio de 2009

¿Escuchas pop porque estás triste? (VI)


*Desayunos hipnóticos


Volvamos otra vez más a lo mismo... Pero esta vez por la cara menos manida de esta moneda.

No sé muy bien por qué esta canción me hace sonreír un poco, en el estribillo y al final, con lo del péndulo (¿será que soy sensible a la hipnosis?). Quizá es por lo mucho que me gustan los desayunos y también las canciones que hablan de ellos, aunque sea un poquito, como es el caso.

Lo cierto es que conocí esta canción desayunando, qué cosas... una de esas mañanas de somnolencia supina y calor tempranero y claro, ya se sabe: las penas con radio, son menos pena. Sí, así me topé con El Niño Gusano, que apenas conocía de oídas, pero Francisco Nixon (algunos lo conoceréis por Australian Blonde, La Costa Brava o Tachenko) decidió que los radio-oyentes matutinos escucháramos esa canción: Ahora feliz, feliz, incluida en el disco "El escarabajo más grande del mundo" (1998).

Sea pues...





viernes, 3 de julio de 2009

Greguería

Como daba besos lentos,

duraban más sus amores

R. Gómez de la Serna

lunes, 22 de junio de 2009

Aleaciones y bucles

A quién no le pasa... da igual el momento, el lugar o cualquier circunstancia, eso es accesorio... cuando la cabeza activa el reproductor aleatorio no se puede luchar contra eso. Y lo mejor es cuando le da por el modo bucle y la misma frase se repite una y otra vez hasta la suciedad.

Así que os propongo lo siguienete: cuando os pase, dejadlo caer por aquí. ¡Participa y harás sonreir a una niña! :)

Empecemos...



"Parece mentira pero es verdad... nada es imposible, aunque tú no lo creas, aunque tú no lo veas..."

domingo, 14 de junio de 2009

Eco y Narciso

Qué cosa más maravillosa es la mitología griega. Nunca me canso de ella, como me pasa a lo mejor con Martes y Trece o con La chica del puente, entre otras cosas...

De mi época de bachillerato (clásico, of course), recuerdo especialmente el mito de Eco y Narciso, que narro a continuación tomando como base la versión de Robert Graves.

Eco y Narciso, J. W. Waterhouse.


Eco y Narciso


Cuando Narciso nació, un vidente le dijo a su madre que viviría muchos años a condición de que nunca se conociera a sí mismo. Cualquiera podía haberse enamorado justificadamente de Narciso, pero él sentía un obstinado orgullo de su propia belleza, por lo que rechazaba a todos sus amantes.

Entre ellos estaba la ninfa Eco, que ya no podía hacer uso de su voz excepto para repetir lo que otros decían, como castigo por haber estado entreteniendo a Hera con largos relatos mientras las concubinas de Zeus, las ninfas de la montaña, huían de ella. Un día en que Narciso salió a cazar, Eco le siguió de cerca por el bosque deseando hablarle, pero fue incapaz de iniciar la conversación. Finalmente Narciso, viendo que se había alejado de sus compañeros, gritó:

- ¿Hay alguien por aquí?

- ¡Aquí! -respondió Eco.

- ¡Ven!

- ¡Ven!

- ¿Porqué me evitas?

- ¿Porqué me evitas?

- ¡Juntémonos aquí!

- ¡Juntémonos aquí! -repitió Eco y salió corriendo alegremente del lugar en que se ocultaba para abrazar a Narciso. Pero él la apartó bruscamente y se alejó.


Narciso se había marchado y ella pasó el resto de su vida en cañadas solitarias, consumiéndose de amor y mortificada, hasta que sólo quedó su voz.

La voz deEco todavía habita en montañas y cuevas, destinada a repetir lo que otros dicen para la eternidad.

En cuanto a él, ya sabemos que finalmente por avatares de la vida acabó descubriendo su rostro reflejado en el río y se quedó embelesado hasta que murió. Y en la orilla del río, los dioses hicieron crecer una flor que hoy en día conocemos como "narciso".

martes, 26 de mayo de 2009

¿Escuchas pop porque estás triste? (V)

No he podido evitarlo... Así que después de mucho tiempo, aquí va otra entrega.

Esta vez es el turno de Nudozurdo, un grupo que hace canciones muy poéticas, pero oscuras y con un toque al más puro estilo de los ochenta.



Voilà. Enlace a una de sus canciones, Mil espejos, y letra.









Mil espejos



Trepa por mi cuerpo y dame de comer,



dime que estoy muerto,



que no nos pueden ver.



Haz un ruido en mi alma,



déjate vencer,



ahora hay nieve en tus manos



y en tu voz ya no hay dolor.





Y aunque estés muy equivocada



y aunque tú ya no estés,



en mi cuerpo hay mil espejos



donde yo ... por donde yo te puedo ver...



por donde yo te puedo ver...





Cuando nadie era nada,



cuando el ruido era vital,



cuando un beso era un juego,



cuando el juego era matar,



cuando era muy sencillo



y podías distinguir,



cuando en tu cuerpo había nidos



que yo podía destruir,



cuando intuías algo sucio



imposible de explicar,



cuando tus ojos preguntaban estamos...



donde queríamos estar estamos...



donde queríamos estar.

jueves, 21 de mayo de 2009

Que por mayo era, por mayo...

Cuántas veces me he repetido esto en todos los meses de mayo de mi vida. Así comienza el Romance del prisionero, que me sé a trozos. Y a veces, con un poco de suerte, ocurre que dices en voz alta "que por mayo era, por mayo" y alguien te sigue. Pero claro, esto no sucede a menudo.

Me trae recuerdos de infancia el romancero. Había por mi casa un libro con muchos años ya, en el que venían este romance, el del Conde Arnaldos (me encantaba cantarlo cuando era pequeñilla) o el del Enamorado y la Muerte. Éste último ya lo dejaré caer por aquí más adelante, que merece la pena.

Pero de momento, estamos en mayo.




Romance del prisionero


Que por mayo era por mayo,

cuando hace la calor,

cuando los trigos encañan

y están los campos en flor;

cuando canta la calandria

y responde el ruiseñor;

cuando los enamorados

van a servir al amor;

sino yo, triste, cuitado,

que vivo en esta prisión,

que ni sé cuándo es de día,

ni cuándo las noches son,

sino por una avecilla

que me cantaba al albor.

Matómela un ballestero;

déle Dios mal galardón.

lunes, 18 de mayo de 2009

Porque te escondes dulce en el orgullo

Por si no te habías enterado, ha muerto Mario Benedetti, que nació unos pocos días antes que mi abuela Julia. Y al que descubrí de verdad hace bastantes años ya, aunque parezca que fue ayer, cuando un buen amigo me regaló porque sí Gracias por el fuego. No lo pasé bien del todo leyendo el libro porque la frustración de Ramón Budiño, su protagonista, te contagia su desazón contínua y su agonía. Pero me gustó mucho leerlo, pese a todo.



Pero además están sus poemas, que pueden llegar a conmover hasta la médula. Muchos de ellos han sido cantados por Serrat, entre otros. Y también algunos de ellos fueron popularizados por la película El lado oscuro del corazón.
Seguro que lo conocéis, a Benedetti. Aun así, por si acaso y porque me apetece, adorno mi blog con uno de sus poemas.

Corazón coraza


Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza


porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro


porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.


viernes, 17 de abril de 2009

Un poema en la pared


De vez en cuando uno tiene la suerte de tropezarse por una calle cualquiera con algo así... Desde la calle Bobby Deglané que no me llevaba una sorpresa de éstas. Lo que pasa es que es una lástima que, como ha llovido últimamente, algunas letras están emborronadas.

La traducción del poema vendría a ser algo así:


Amante oh bella amante

En tus cabellos

retuve mis dedos

En tus brazos mi angustia

espumé

Y marcado con tu sudor

cada uno de los rincones de mis sábanas

Pero amante, oh bella amante

tú permanecerás en mi memoria grabada,

el calor de tu cuerpo contra

el mío enlazado.

Cuando de tu boca me separo

para no volverte a ver

dejas un sueño vago

en la niebla de mi memoria.


lunes, 30 de marzo de 2009

Cefalea


Corren para mí tiempos en los que se me hace inevitable acordarme de un cuento de Cortázar titulado así. Lo escribió basándose en su propia experiencia como "padecedor" de cefaleas y el resultado es una descripción perfecta de la sensación entre angustiosa y de resignación mediante elementos que se alejan del dolor. Se nota que sabe de lo que hablaba...

Son muchos los escritores (y otros artistas) que padecieron cefaleas, además de Cortázar: Nietzsche, Poe...

Pero basta de charleta. Sufrid vosotros mismos. Mientras yo voy a buscar silencio y oscuridad...
Cefalea
(Bestiario, 1951)

Cuidamos las mancuspias hasta bastante tarde, ahora con el calor del verano se llenan de caprichos y versatilidades, las más atrasadas reclaman alimentación especial y les llevamos avena malteada en grandes fuentes de loza; las mayores están mudando el pelaje del lomo, de manera que es preciso ponerlas aparte, atarles una manta de abrigo y cuidar que no se junten de noche con las mancuspias que duermen en jaulas y reciben alimento cada ocho horas.
No nos sentimos bien. Esto viene desde la mañana, tal vez por el viento caliente que soplaba al amanecer, antes de que naciera este sol alquitranado que dio en la casa todo el día. Nos cuesta atender a los animales enfermos -esto se hace a las once- y revisar las crías después de la siesta. Nos parece cada vez más penoso andar, seguir la rutina; sospechamos que una sola noche de desatención sería funesta para las mancuspias, la ruina irreparable de nuestra vida. Andamos entonces sin reflexionar, cumpliendo uno tras otro los actos que el hábito escalona, deteniéndonos apenas para comer (hay trozos de pan en la mesa y sobre la repisa del living) o mirarnos en el espejo que duplica el dormitorio. De noche caemos repentinamente en la cama, y la tendencia a cepillarnos los dientes antes de dormir cede a la fatiga, alcanza apenas a sustituirse por un gesto hacia la lámpara o los remedios. Afuera se oye andar y andar en círculo a las mancuspias adultas.
No nos sentimos bien. Uno de nosotros es Aconitum es decir que debe medicamentarse con aconitum en diluciones altas si, por ejemplo, el miedo le ocasiona vértigo. Aconitum es una violenta tormenta, que pasa pronto. De qué otro modo describir el contraataque a una ansiedad que nace de cualquier insignificancia, de la nada. Una mujer se enfrenta repentinamente con un perro y comienza a sentirse violentamente mareada. Entonces aconitum, y al poco rato sólo queda un mareo dulce, con tendencia a marchar hacia atrás (esto nos ocurrió, pero era un caso Bryonia lo mismo que sentir que nos hundíamos con, o a través de la cama).
El otro, en cambio, es marcadamente Nux vomica. Después de llevar la avena malteada a las mancuspias, tal vez por agacharse demasiado al llenar la escudilla, siente de golpe como si le girara el cerebro, no que todo gire en torno –el vértigo en sí– sino que la visión es la que gira, dentro de él la conciencia gira como un giróscopo en su aro, y afuera todo está tremendamente inmóvil, sólo que huyendo e inasible. Hemos pensado si no será más bien un cuadro de Phosphorus, porque además lo aterra el perfume de las flores (o el de las mancuspias pequeñas, que huelen débilmente a lila) y coincide físicamente con el cuadro fosfórico: es alto, delgado, anhela bebidas frías, helados y sal.
De noche no es tanto, nos ayudan la fatiga y el silencio –porque el rondar de las mancuspias escande dulcemente este silencio de la pampa– y a veces dormimos hasta el amanecer y nos despierta un esperanzado sentimiento de mejoría. Si uno de nosotros salta de la cama antes que el otro, puede ocurrir con todo que asistamos consternados a la repetición de un fenómeno Camphora monobromata, pues cree que marcha en una dirección cuando en realidad lo está haciendo en la opuesta. Es terrible, vamos con toda seguridad hacia el baño, y de improviso sentimos en la cara la piel desnuda del espejo alto. Casi siempre lo tomamos a broma, porque hay que pensar en el trabajo que espera y de nada serviría desanimarnos tan pronto. Se buscan los glóbulos, se cumplen sin comentarios ni desalientos las instrucciones del doctor Harbín. (Tal vez en secreto seamos un poco Natrum muriaticum. Típicamente, un natrum llora, pero nadie debe observarlo. Es triste, es reservado; le gusta la sal.)
¿Quién puede pensar en tantas vanidades si la tarea espera en los corrales, en el invernadero y en el tambo [vaquería]? Ya andan Leonor y el Chango alborotando fuera, y cuando salimos con los termómetros y las bateas para el baño, los dos se precipitan al trabajo como queriendo cansarse pronto, organizando su haraganeo de la tarde. Lo sabemos muy bien, por eso nos alegra tener salud para cumplir nosotros mismos con cada cosa.
Mientras no pase de esto y no aparezcan las cefaleas, podemos seguir. Ahora es febrero, en mayo estarán vendidas las mancuspias y nosotros a salvo por todo el invierno. Se puede continuar todavía.

jueves, 5 de febrero de 2009

Bobby Deglané

Hablando de domingos... Cuando era pequeña, la mayoría de los domingos por la tarde íbamos a Portugal. Recuerdo la vuelta en el coche, el tiempo frío y nublado, anocheciendo, yo mareada, el olor de la laca de mi madre y sonando en la radio... ¡carrrrrrrrrrrrruseeeeeeeeeeeeeel deporrrrrrrtivoooooooooo! Así que no puedo evitar relacionar hoy en día ese programa con la sensación nauseabunda del mareo del coche un domingo por la tarde.

Quién no conoce Carrusel Deportivo... Lleva nada más y nada menos que cincuenta y cinco años en las ondas. Se dice pronto. Fue una idea de Bobby Deglané, probablemente el locutor más popular de la España post-franquista.
Todo esto viene a que ayer, mientras caminaba bajo la lluvia al salir del cine, descubrí casualmente una calle que se llama Bobby Deglané. Qué cosas...

Este locutor chileno, también conocido como "el maestro de la radiodifusión española" o "el arquitecto de la radio", llegó a España en los años 30 y comenzó por retransmitir combates de boxeo. Jarl.

Si preguntáis a vuestros abuelos o incluso a vuestros padres, seguro que se acuerdan de programas como Cabalgata fin de semana, todo un hito radiofónico, también creación de Deglané. Esto era en aquellos tiempos en que la gente se reunía alrededor de la radio como se estila ahora con la tele.

Al final el pobre Bobby Deglané murió a principios de los 80 solo y arruinado. Lo de la tele no le vino muy bien, al parecer no pudo acomodarse a estos cambios.

Si queréis escuchar su voz y su peculiar estilo, en internet hay páginas de documentos radiofónicos.

Pero además Deglané aparecía en la película Historias de la radio (1955). Intenté colgar una escena en la que aparece junto a Pepe Isbert - :) - disfrazado de esquimal, pero no ha podido ser. Bueno, siempre podéis ver la peli...

En cualquier caso... ¡larga vida a la radio!

lunes, 19 de enero de 2009

Annabel Lee

Si Edgar Allan Poe hubiese sido inmortal, hoy habría cumplido 200 años.

Aunque un poco lo es. Se supone que parte de ese afán creador del artista es lograr en cierto modo sobrevivir a su propia muerte. Y desde luego en ese sentido, Poe lo ha logrado.


Aquí va mi pequeño homenaje a Poe, por su cumpleaños. Además tiene también valor sentimental para mí.

Se trata de Annabel Lee. Cuando era pequeña recuerdo que me fascinaba la versión que Radio Futura hizo de este poema. Así que aquí van el videoclip (extraído de La Bola de Cristal) y el texto de Poe. Además ¡hoy hace noche de leer a Poe! tan fría, con este viento y la lluvia...

video


ANNABEL LEE


Hace ya bastantes años, en un reino más allá de la mar vivía una niña que podéis conocer con el nombre de Annabel Lee. Esa niña vivía sin ningún otro pensamiento que amarme y ser amada por mí.

Yo era un niño y ella era una niña en ese reino más allá de la mar; pero Annabel Lee y yo nos amábamos con un amor que era más que el amor; un amor tan poderoso que los serafines del cielo nos envidiaban, a ella y a mí.

Y esa fué la razón por la cual, hace ya bastante tiempo, en ese reino más allá de la mar un soplo descendió de una nube, y heló a mi bella Annabel Lee; de suerte que sus padres vinieron y se la llevaron lejos de mí para encerrarla en un sepulcro, en ese reino más allá de la mar.

Los ángeles que en el cielo no se sentían ni la mitad de lo felices que éramos nosotros, nos envidiaban nuestra alegría a ella y a mí. He ahí porque (como cada uno lo sabe en ese reino más allá de la mar) un soplo descendió desde la noche de una nube, helando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte que el amor de aquellos que nos aventajan en edad y en saber, y ni los ángeles del cielo ni los demonios de los abismos de la mar podrán separar jamás mi alma del alma de la bella Annabel Lee.

Porque la luna jamás resplandece sin traerme recuerdos de la bella Annabel Lee; y cuando las estrellas se levantan, creo ver brillar los ojos de la bella Annabel Lee; y así paso largas noches tendido al lado de mi querida, —mi querida, mi vida y mi compañera,— que está acostada en su sepulcro más allá de la mar, en su tumba, al borde de la mar quejumbrosa.

1849

jueves, 8 de enero de 2009

¿quién es Ben?


La respuesta está en el Museo Vostell Malpartida. Me encontré con la pregunta por casualidad, pero de repente allí estaba, descubriendo a Ben.

Ben Vautier es un artista peculiar. Para él no existe la frontera entre el arte y la vida. El arte para Ben es todo y a la vez es nada, y no se cansa de demostrarlo. Entre otras cosas, porque trabaja con las palabras. En francés, en italiano, en inglés, en español o en alemán... Y además "el arte siempre es ego", dice.

Me gusta que las palabras sean arte. No sólo en cuánto a su contenido, que también, para eso son lo que son, pero además en este caso son arte físicamente: su forma, su color... Ben las utiliza para todo y en sus obras uno puede encontrar las palabras colocadas en cualquier parte, en cualquier objeto.

Es una forma divertida de arte. No es plan de meter un rollo en plan crítica, pero os contaré que la obra de este francés nacido en Nápoles, está ligada al movimiento Fluxus y como dijo su organizador (Georges Maciunas): "Fluxus-arte-diversión debe ser simple, entretenido y sin pretensiones, tratar temas triviales, sin necesidad de dominar técnicas especiales ni realizar innumerables ensayos y sin aspirar a tener ningún tipo de valor comercial o institucional". Si por un casual queréis saber más sobre Fluxus vosotros solitos sabéis como acceder a Wikipedia (en el mejor de los casos tenéis a mano otras fuentes más fidedignas).

Una de las obras expuestas en el MVM está formada básicamente por una cama y un cartel en su cabecera con la característica tipografía de Ben, en el que explica en español que el arte es diversión y que podemos echarnos en esa cama y si después de nueve meses tenemos un niño, será un bebé fluxus, dice entre otras cosas.




Ese es Ben. Si os apetece ver de cerca su obra, la exposición "who is ben?/ ¿quién es ben?" estará en el MVM hasta el mes de marzo. Si no podéis ir, siempre nos quedará internet: http://www.ben-vautier.com/.



Voilà.